
El Padre Quinto Antonio Della Bianca nace en Friuli (Italia) cerca de Austria, el 20 de Julio de 1.914 en plena Guerra Mundial. Fue en la nave Virgilio de origen Italiana, en la que el Padre Quinto surco durante catorce días el Atlántico para llegar a América, junto a él, quince seminaristas acompañados por el Padre Serafín Santorini, atrás quedaba Italia y la amenaza de ser enviados a la Guerra Mundial. Culminados sus estudios como seminarista, Quinto Antonio fue ordenado como sacerdote el 11 de Octubre de 1.942 en Santa Ana (San Salvador). Lo envían a Venezuela y después de trabajar en Caracas y Valencia, lo designan Párroco de Puerto La Cruz en 1.953, Esta tarea la cumplió por más de veinte años, pero el trabajo del padre Quinto no concluyo, una vez que dejo de ser Párroco siguió su labor. Un día Monseñor Paparoni, primer obispo de Barcelona, le dice: “Padre Quinto Puerto La Cruz está creciendo y debes pensar en construir nuevas iglesias” y fue así como él comenzó a promover la construcción de las iglesia en todos los rincones de nuestra ciudad, llegando a un número de diecinueve (19) iglesias construidas, siendo su mayor sueño el ver concluida la Basílica de nuestra señora del Fátima en Barrio Mariño, El padre Quinto sueña con que Puerto La Cruz algún día reciba la visita de un Papa para bendecir y consagrar la Basílica de Fátima. En sus plegarias no faltan tampoco sus peticiones porque en Venezuela no falten hombres y mujeres con vocación de servir a Dios y a su comunidad.
Para muchos es un pastor, para otros una inspiración.
También ha sido maestro, director de centros de enseñanza y uno de los impulsores de la construcción de instituciones educativas como el Colegio Salesiano Pío XII y la Escuela Salesiana Domingo Savio. El Padre Quinto tuvo la dicha de concelebrar al lado del Papa Juan Pablo II, en Roma. Durante la labor de Párroco de Puerto La Cruz, el Padre Quinto tuvo la oportunidad de conocer a muchos Presidentes y entre ellos a quien más recuerda es a Raúl Leonis. Era vocero del sentir del pueblo, para levantar su protesta en contra de los atropellos, de las injusticias, de los abusos de poder. A pesar de su fuerte carácter es muy preocupado por la juventud, bien sea para darle consejos hablándole de Domingo Savio , les dice ¡Ay de ustedes si no van a misa los Domingo!
El sacerdote amigo
Si algo debe ser el sacerdote es un buen amigo para la comunidad donde desarrolle su labor, según el Padre Quinto es fundamental conocer a la comunidad y a sus integrantes.
Algunas anécdotas de nuestro querido, Padre Quinto.
Durante la primera guerra mundial en 1.917, tenia Quinto Antonio 3 añitos, cuenta que como no sabía lo que era un avión cuando los veía pasar se escondía porque pensaba que era pájaros grande y venían a comérselo.
Otra anécdota que cuenta el Padre era que cuando llego el momento de despedirse del Padre Alvarez, en Valencia, este la pregunta.
¿Dónde vas?.
Voy a Puerto la Cruz
le dijo “Ay hijo, yo estuve un año, pero me vine rapidito porque yo quiero salvar mi alma.
El 23 de enero de 1958, cuando cayó Marcos Pérez Jiménez, el padre Quinto desde la 1:00 de la madrugada de ese día venía anunciando la fuga del entonces dictador, con el repique de campanas y el himno nacional desde la Iglesia de la Santa Cruz.
El sacerdote incansable
Todas las tarde, el Padre Quinto se dispone a oír las penas y alegrías de muchas personas que le confían sus sueños y preocupaciones. A pesar de su edad, continua con la disposición de celebrar la misa en el momento que se requiere. Con 66 años de sacerdocio, Della Bianca se niega a dejar de ir por un sólo día a una de sus iglesias: la de la Santa Cruz. Hoy, pese las limitaciones de salud, su labor no se detiene. “Hace falta dar a conocer el catecismo. Todos los niños y jóvenes deben conocer la palabra de Dios”, dice.
Gracias Dios
Gracias Padre Quinto





